Consellería de Sanitat no paga: Hechos y consecuencias, segunda parte

Nos negábamos a creerlo, esperando un día y otro el pago que nunca llegaba, pero que tenía que llegar, o… Bien, el "o…" ha ocurrido. Me explico:

Mi esposa, Lola Garrote, tiene un gabinete de psicología dedicado a la intervención de niños con TEA (Trastornos del Espectro del Autismo) llamado CEDIN. A su cargo, 7 terapeutas, en muchos casos madres de familia, encargadas de administrar las terapias a los niños.

En su centro, mi esposa, aparte de los niños que vienen de manera privada, pagando sus familias por los servicios solicitados, recibe niños derivados de hospitales dependientes de la Conselleria de Sanitat, y de cuyos gastos de tratamiento se hace cargo la propia Conselleria. Lo que ella hace, en vez de cobrar la terapia a los padres, es pasar la factura al hospital de procedencia del niño, que, con la documentación que le remitimos, comprueba que el niño ha recibido el tratamiento y, entonces, debería contabilizar esa factura para que la Consellería procediese al pago.

Ojo al 'debería': lo que en realidad hacen, una vez que han superado el presupuesto que tienen asignado para esa partida, es guardar las facturas en un cajón, sin contabilizar, a esperar que lleguen tiempos mejores, esto es, que vuelvan a tener presupuesto para pagarlas. La consecuencia de ello, en los tiempo que corren, es la acumulación de facturas impagadas de un año para otro.

Pero lo mejor del asunto llega cuando reclamas a Conselleria: al no estar contabilizadas por los hospitales, al no estar introducidas en el sistema, a los responsables de Recursos Económicos ni les constan, no saben (¡JA!) de qué les hablas. Incluso si llegan a rescatar las facturas "olvidadas" de los respectivos hospitales, te dicen a las claras que no tienen dinero, que no te van a pagar y que no saben cuándo lo van a hacer. Ya nos hicieron lo mismo, o muy similar, en 2008 y el asunto sólo se solucionó después de ponerlos de vuelta y media en los medios, cuando el hecho de que una institución pública dejara en la calle a personas necesitadas era noticia y les podías sacar los colores.

Eso, me temo, ya no funcionará, y más cuando un alto responsable nos ha dicho, palabras textuales, que tiene la cara ya muy dura y curtida de verse, uno tras otro, con proveedores de servicios sanitarios que no cobran, y que eso ya no le afecta, y que ni van a pagar (no tienen dinero) ni sabe cuando van a hacerlo. Eso ya no funcionará cuando el hecho de que desahucien a familias, que niños se queden sin comedor o sin transporte, que trabajadores pierdan su trabajo o lleven meses sin cobrar, que estén recortando prestaciones sanitarias y educativas, al tiempo que aumentan la presión fiscal sobre el ciudadano de a pie, es el pan nuestro de cada día.

Hasta este momento, han sido las aportaciones de los padres que vienen de manera privada, junto con los esporádicos pagos de Consellería, las que han mantenido a flote el gabinete, siempre al límite, siempre esperando que se pusieran al día. El último pago fue en Octubre (miento como un bellaco: en Diciembre nos ingresaron 1.000 euros, y no, no se les cayó la cara de vergüenza), y dio para cubrir apenas los gastos de un mes. A eso hay que añadir que la crisis ha llegado para todos, y hay familias que venían por privado que ya no pueden venir, ya no se pueden permitir pagar la intervención que sus hijos necesitan, con lo que el soporte que teníamos por esa parte ha menguado.

A finales de 2012, en la última quincena de Diciembre, y después de rogar, de suplicar, de llorarles, de decir a todo responsable con el que conseguíamos contactar que nuestra situación era desesperada, nos aseguraron que iban a llevar a cabo un pago especial para aliviar la situación, que nos iban a pagar parte de los más de dos años de facturas que nos deben antes de que acabara el año.

Y es ahora cuando llega el "o…" fatídico al que me refería al principio: no nos queda más dinero. Nos quedan 2.000 euros en la cuenta de CEDIN para hacer frente al pago de 7 nóminas, el alquiler del local, pagos a la Seguridad Social de esas 7 trabajadoras, gastos comunes (luz, agua, teléfono…). Enero es el último mes en el que hemos podido pagar todo eso. En Febrero ya no tendremos NADA con lo que pagar. Y eso sin contar con que mi esposa lleva varios meses sin cobrar por su trabajo, para que no faltase el dinero, en previsión de lo que podía ocurrir.

Ah, y el pago trimestral del IRPF. Porque, eso sí, tu tienes la obligación de declarar las facturas como si las hubieras cobrado y pagar los correspondientes impuestos. Y no te retrases: el retraso de un solo día conlleva un 20% de recargo. Eso sí, la devolución de la declaración de Hacienda que hicimos hace más de 6 meses por el mismo concepto (IRPF) todavía no la hemos recibido, un dinero que nos iría MUY bien para paliar la situación. Y cuando nos llegue os aseguro que no lo hará con un 20% de intereses de demora. Eso debe ser lo que llaman una parajoda: el mismo que te reclama un impuesto, te debe a ti dinero por el mismo concepto, y tú estás obligado a pagar en plazo, pero él no, tú estás sujeto a sanciones por demora, pero él no. ¿Cómo era eso del lado estrecho del embudo…?

Del pago prometido, "donde dije digo, digo Diego": han vuelto, ¡oh, sorpresa!, a incumplir, y a día de hoy, 9 de Enero, no hemos visto ni un real.

Para empeorar la situación, los responsables se van pasando la "pelota" los unos a los otros, en un ejercicio de "vamos a marear la perdiz", a ver si nos entretienen reclamando a éste y a aquel, y van haciendo tiempo. O eso es lo que parece.

¿Que nos queda por hacer? Aparte de llorar, digo. Naturalmente, no somos el único centro en esta situación, y ya se están organizando acciones conjuntas, pero, a pesar de que apoyamos esas acciones al 100 por 100, creo que llegarán tarde para nosotros. Movilizaremos (ya les hemos informado y están dispuestas a ello) a las familias afectadas. Haremos manifestaciones y llamaremos a los medios de comunicación para que les den cobertura. Escribiremos a los responsables hasta que se cansen de nosotros. Pediremos limosna donativos delante de Conselleria, bien vestidos y con una pancarta que explique la situación. Para empezar, hoy mismo he salido en antena en el espacio que el programa de la mañana de Radio Nacional dedica a que los oyentes digan la suya (pondré el enlace en cuanto esté disponible).

Todo ello para intentar evitar la ABSOLUTA VERGÜENZA que pasaremos al tener que decirle a nuestras trabajadoras que no tenemos dinero para pagarles por su trabajo, al arrendador que no tienes dinero para pagar el local que estás ocupando, la vergüenza que supone no poder poner la calefacción en invierno porque te han cortado la luz por impago.

Las consecuencias inmediatas están siendo que mi esposa, que dedica todos sus esfuerzos a su gabinete, a cuidar de que los niños reciban el mejor tratamiento posible y a cumplir con sus trabajadoras, y que tiene un altísimo sentido de la responsabilidad, tiene un nivel de estrés que la tiene varios días sin dormir (yo mismo, que soy mucho más tranquilo, estoy escribiendo este artículo a las 5 de la madrugada). Si sigue así, acabará, más pronto que tarde, en el hospital con una crisis de ansiedad.

Y en la consecuencia última no quiero ni pensar: si no recibimos pronto ALGO de lo que nos deben, las consecuencias serán niños a los que no podremos seguir dando la terapia que tanto necesitan, trabajadoras que no nos quedará más remedio que despedir, ya que no tendremos ni dinero para pagarles por su trabajo ni niños a los que puedan atender.

Y aún doy gracias de tener yo un trabajo, como autónomo, que nada tiene que ver con el de mi esposa, algo que, a duras penas, nos permite seguir pagando la hipoteca (perdón, las dos hipotecas, una de ellas solicitada para poder cubrir el primer pufo de Conselleria), porque si no fuera por él nos veríamos en la calle, con una mano delante y otra detrás.

Sólo me queda despedirme agradeciendo a los políticos de esta nuestra Comunitat Valenciana su savoir faire, su encomiable labor como gestores, el cuidado que han tenido de nuestros impuestos, tan sabiamente administrados e invertidos, la prudencia que han demostrado durante estos 20 años en lo que a gestión del gasto se refiere, su honradez y transparencia en todo el desempeño de sus funciones. En fin, agradecerles todo lo que han hecho para que nos veamos ahora en esta situación. Gracias POR NADA.

3 comentarios:

Hector Ingles dijo...

Mucho ánimo y aguantar si el dinero lo permite... muchos estamos como vosotros, hasta el cuello y tampoco sabemos cuando cobraremos...

Deberíamos hacer algo contra esta gentuza porque día tras día se ríen en nuestra cara impunemente...
Para ellos cobrar sus nóminas y sus extras si hay dinero, pero para esto que considero básico para esas familias, pues tengo una prima que es autista, no lo hay.

República Bananera de España o Monarquía Bananera de España es como debería llamarse este país.

Un saludo

Paula - Canarias dijo...

Indignante, monstruoso. Y encima las tasas de Gallardón, para encarecer los procesos. Les mando un abrazo, es todo lo que puedo hacer. Ánimos, difundan, denuncien, que no se considere "normal" lo que es una monstruosidad. Saludos desde Canarias.

Rous dijo...

Y suma y sigue...
No sabemos qué se ha hecho de nuestro dinero (¿o si?...), pero el caso es que todos los días sabemos de profesionales y empresas de servicio público en dificultades por la mala gestión de la consellería de turno, mientras escuchamos cómo se libran de responsabilidades esos nefastos "gestores" públicos relacionados con causas con la Justicia o pufos arquitectónicos.
De nuestra salud, nuestros mayores o nuestros niños sólo nos preocupamos nosotros; de nosotros sólo se preocupan en período electoral...
Si nos removemos, protestamos, nos manifestamos y exigimos nuestros derechos somos vilipendiados y despreciados, incluso detenidos.
Ánimo y coraje, os apoyaré seguro, os ayudaré en lo que pueda.